ESTUDIO DE HARVARD

17-07-18

Casi la mitad de los argentinos están “enamorados” de su celular

Para medir el impacto de los teléfonos celulares en la vida de sus usuarios, la doctora Nancy Etcoff realizó un estudio compuesto por diez preguntas que estaba enfocado en dos cuestiones.

Un estudio científico de la Universidad de Harvard demostró que casi la mitad de los argentinos tiene una dependencia excesiva de su teléfono, al punto que su uso afecta sus relaciones personales, según un informe.

 

Para medir el impacto de los teléfonos celulares en la vida de sus usuarios, la doctora Nancy Etcoff, especialista en comportamiento de la mente, el cerebro y la ciencia de la Felicidad de la Universidad de Harvard, realizó un estudio compuesto por diez preguntas que estaba enfocado en dos cuestiones: analizar los comportamientos y hábitos de uso del smartphone en diferentes generaciones para comprender el impacto que tienen en las relaciones con uno mismo, con los demás y con el entorno físico y social.

 

Se compiló algunos de los resultados de la encuesta, que demuestran cómo utilizan sus smartphones los argentinos. El test tenía cinco niveles de acuerdo al uso que se le da al celular: Phone-Sapiens, Phone-Consciente, Phone-Enamorado, Phone-Fanático y Phone-Dependiente.

 

Las 46 mil personas que participaron de la encuesta -que se realizó en internet- respondieron las preguntas de manera anónima. Los resultados mostraron que en Argentina hay un equilibrio mayor que el promedio de Latinoamérica a la hora de usar el celular. El 38% de los argentinos es phone-consciente, es decir, vive con su teléfono, “pero no en él”.

 

Mientras tanto, el 13% de los argentinos bien puede clasificarse como phone-sapiens, que viven la vida realmente y no a través de una pantalla. Lo utilizan poco y nada.

 

Pero el segundo grupo más numeroso es el que despierta alarma. El 34,6% de los argentinos son phone-enamorado, personas que sienten ansiedad cuando no tienen el teléfono cerca, y que lo usan en cualquier momento sólo porque está ahí. Los buenos modales marcarían cuándo se debería usar y cuando no, pero este grupo no siempre se atiene a ello. Sin ir más lejos, más del 90% de los argentinos asegura que revisó su smartphone sólo por el hecho de chequear si había llegado algo, pero nada había cambiado desde la última vez que lo habían mirado.