FERIA DE LA ALASITA

23-01-20

Reeditan en Jujuy la feria que evoca al dios de la abundancia que cumple deseos

San Salvador de Jujuy será escenario desde mañana, y durante tres días, de la Feria de la Alasita, evento que rinde culto al Ekeko, el dios de la abundancia, a quien cada 24 de enero se evoca con la pretensión de cumplir deseos materiales y espirituales, se informó hoy.

La celebración, que tiene sus raíces en Bolivia, es organizada por la comunidad del vecino país en Jujuy, quienes invitaron hoy tanto a jujeños como a turistas a llegarse hasta la feria, donde se pondrán a la venta múltiples objetos en miniatura que representan los deseos a cumplirse. “No pierdan la oportunidad de conseguir lo que quieren para que se les haga realidad, en esta gran fiesta de la fortuna”, dijo Melany Guanca, presidenta de la comunidad “22 de Enero”, al difundir ante medios locales el programa del evento.

La Feria, que se reedita por tercer año consecutivo en la capital jujeña, se desarrollará desde mañana y hasta el domingo en la Vieja Estación de trenes de Jujuy, ubicada a una cuadra de la plaza central de la ciudad. Las puertas del predio estarán abiertas entre las 11 de la mañana y las 22 horas, y los que asistan podrán comprar no solo objetos en miniatura, sino también el trabajo de artesanos jujeños, y disfrutar de “empanadas y hasta de un rico chicharrón”, destacó Guanca.

Tener una casa propia, más dinero, un nuevo automóvil, casarse o recibirse en alguna profesión son algunos de los deseos que estarán representados en los objetos en miniatura. Como parte de la celebración, al ser adquiridos deberán ser bendecidos, contó Guanca, por “hermanos curanderos que llegarán de Bolivia”, todo con la misión de que lo comprado se cumpla, lo cual también dependerá de le fe con que se realice la adquisición.

Entre las recreaciones no faltarán figuras como un toro, que representa “fortaleza para el hogar” o hasta el mismo Ekeko, que adquiere la forma de un hombre petiso, medio gordo, con rasgos indígenas y vestimenta típica del altiplano boliviano, que cargaba en agradecimiento a la pachamama todo lo que le había dado.

“Este hombrecito fue el único que daba gracias a la madre tierra por todo lo que le había dado en el año, y como forma de agradecimiento cargaba sus productos para mostrarlos. De allí nuestra creencia de que lo que nosotros queremos, él va a interceder y nos lo va a dar”, explicó Guanca. La fiesta de la Alasita, que significa “cómprame” en lengua aymara, es una celebración muy popular en Bolivia, que tiene su día central el 24 de enero, vinculado con el periodo del solsticio de verano.