COLOMBIA

12-12-19

Murió el primer jefe del ELN, destituido por “conductas inmorales” y “fusilamientos injustificados”

Fabio Vásquez Castaño, uno de los fundadores de la organización guerrillera colombiana Ejército de Liberación Nacional (ELN) y su primer jefe, murió en Cuba, donde vivía desde que hace más de 45 años fuera destituido por “conductas inmorales” y “fusilamientos injustificados”, informó ayer la prensa de Colombia.

Vásquez falleció ayer de “muerte natural” a los 79 años, según reportaron los diarios bogotanos El Espectador y El Tiempo. Dirigió el ELN desde su creación, en 1964, y durante 10 años. Era conocido como “un hombre poco instruido, desconfiado y con mucha malicia”, que “prefería defender sus argumentos con balas” y que “no dudaba en hacer fusilar a sus propios amigos cuando existían diferencias ideológicas”, según El Espectador.

Bajo el alias Carlos Villarreal, Vásquez firmó el manifiesto con que el ELN se presentó, en enero de 1965, con la toma de Simacota, un pequeño pueblo en el departamento Santander, en el centro-norte de Colombia, en la que fueron asesinados cinco policías. “Ni un paso atrás, liberación o muerte”, decía ese texto, parafraseando a José Antonio Galán, un militar colombiano condenado a muerte por haber encabezado la Insurrección de los Comuneros en 1781.

Vásquez jugó un papel clave en la incorporación al ELN del sacerdote católico tercermundista Camilo Torres, abatido en un combate con tropas del Ejército en febrero de 1966. De acuerdo con El Espectador, en febrero de 1969 “comienzan a conocerse las atrocidades de Vásquez” y a partir de entonces, “los fracasos militares y los juicios de guerra a varios de sus compañeros le crearon un ambiente adverso”.

“Además, despreciaba alianzas con otros movimientos sociales y sindicales, lo que minó la base popular de la organización”, a lo que se sumó “el error estratégico de no destruir las cartas de correos internos”, lo que llevó a “la captura de muchos de sus militantes”, agregó el periódico. En junio de 1972, el Ejército implementó la operación Anorí, que causó numerosas bajas al ELN -incluidos dos hermanos de Vásquez-, y el comandante reaccionó ordenando el fusilamiento de al menos seis miembros de la organización, a los que acusó de “vida burguesa, despilfarro y robo”.

Al año siguiente, los mandos medios del ELN -entre ellos, Nicolás Rodríguez Bautista, alias Gabino- sometieron a Vásquez a juicio revolucionario en ausencia y lo destituyeron como comandante y como miembro de la organización. Gabino -que había participado de la toma de Simacota- fue incorporado entonces a la dirección del ELN y diez años más tarde se convertiría en su máximo jefe, cargo que mantiene actualmente. En agosto de 1974 trascendió que Vásquez había salido de Colombia con un pasaporte falso y se había radicado en Cuba, donde permaneció hasta su muerte.