BOLIVIA

12-11-19

Morales pidió retorno a la “paz social” y volvió a denunciar un golpe en su carta de renuncia

El parlamento de Bolivia recibió hoy la carta de renuncia de Evo Morales a la Presidencia, en la que indica que con decisión busca "evitar" la violencia, expresa su deseo de que retorne la "paz social" al país y vuelve a denunciar que fue víctima de un golpe de Estado.

“Mi responsabilidad como presidente indígena y de todos los bolivianos es evitar que los golpistas sigan persiguiendo a mis hermanos y hermanas dirigentes sindicales”, señaló en el texto enviado al Senado, informó la agencia de noticias EFE. “Hoy es el momento de la solidaridad entre nosotros y nosotras, mañana será el momento de la reorganización y el paso al frente de esta lucha que no termina con estos tristes sucesos”, continuó. Morales destacó que fue “obligado” a renunciar por un golpe de Estado liderado por “fuerzas oscuras que han destruido la democracia”.

La carta de Morales, cuyo paradero se desconoce, llegó a la Asamblea Legislativa Plurinacional junto con la de su vicepresidente, Álvaro García Linera, quien sostuvo que obligado a renunciar ayer. Legalmente, las dos renuncias, además de las de los presidentes de las dos cámaras -también militantes del Movimiento al Socialismo (MAS)- deben ser aceptadas por la asamblea. Sin embargo, no está claro cómo podría iniciarse una sesión sin el quorum que solo puede dar la mayoría del MAS, tanto en diputados como en senadores.

En las últimas horas, la segunda vicepresidenta del Senado, la opositora Jeannine Áñez, -el primer vicepresidente ya renunció- aseguró que ella podría ser designada como la sucesora constitucional. Sin embargo, solo puede ser designada por una sesión de la asamblea. Ayer, tras conocerse la auditoria de la Organización de Estados Americanos (OEA) que cuestionaba la transparencia de los comicios presidenciales de octubre, Morales llamó a unas nuevas elecciones y encomendó al parlamento a renovar a todos los miembros del Tribunal Superior Electoral.

Sin embargo, la oposición no aceptó esta propuesta y las protestas continuaron creciendo hasta que tanto la Policía Nacional como las Fuerzas Armadas pidieron la renuncia inmediata del presidente Morales. En su discurso televisado de renuncia, Morales culpó a la Policía de consumar un golpe de Estado, encabezado por los líderes de los principales partidos políticos opositores y de los comités cívicos, las organizaciones más radicalizadas en esta crisis que aglutinan a empresarios y organizaciones civiles. Junto con él, renunció su vicepresidente, los presidentes de las dos cámaras de la asamblea y funcionarios aliados de los gobiernos locales.