COREA DEL NORTE

17-11-17

Funcionario chino llega a Corea del Norte ante presión mundial por su desnuclearización

Un emisario del presidente chino, Xi Jingping, llegó hoy a Pyongyang para el primer intercambio bilateral de alto nivel en más de un año, en medio de presión internacional para que Corea del Norte retorne al diálogo multilateral por su programa nuclear militar.

El director del Departamento de relaciones internacionales del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), Song Tao, inició lo que se cree que puede ser un viaje de cuatro días al hermético país estalinista, el primero de este tipo desde que el vicecanciller Liu Zhenmin lo visitó en octubre de 2016. Oficialmente Song viaja para transmitir los resultados del reciente Congreso del PCCh, aunque se da por hecho que las aspiraciones nucleares norcoreanas y las nuevas y duras sanciones impuestas por la ONU a Pyongyang como castigo por estos programas de armas serán lo que copará la atención.

El Ministerio de Unificación surcoreano estimó hoy que Song podría reunirse con el líder norcoreano, Kim Jong-un, ya que los directores de relaciones internacionales enviados tras los congresos de 2012 y 2007 se entrevistaron con el propio Kim y con su padre, el entonces líder Kim Jong-il, informó la agencia de noticias EFE. A raíz de los insistentes ensayos de armas ejecutados este año por Pyongyang, Beijing no sólo apoyó resoluciones sancionadoras más contundentes ante la ONU, sino que ha dado señales de estar implementando estos castigos de manera más estricta con su vecino.

De hecho, durante la reciente visita a China del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el gobierno chino transmitió la idea de que las sanciones comenzaban a tener efecto y que podrían servir para forzar a Pyongyang a retornar al diálogo. “Es un movimiento importante. ¡Veamos qué pasa!”, escribió hoy el propio Trump en Twitter acerca de la visita de Song y la posibilidad de que Pyongyang retorne a las negociaciones multilaterales para su desnuclearización, que están inactivas desde 2007.

La postura endurecida de China, de quien depende el 90 por ciento del comercio exterior de Corea del Norte, parece, por otro lado, haber enfriado unas relaciones que se resintieron en los últimos años ante la apuesta exacerbada por el desarrollo nuclear de la era Kim Jong-un. Por su parte, los representantes de Seúl y Washington en las mencionadas negociaciones para la desnuclearización del régimen, Lee Do-hoon y Joseph Yun, respectivamente, insistieron hoy tras reunirse en Corea del Sur en la necesidad de mantener la actual presión diplomática para forzar a Pyongyang a negociar una solución pacífica.

No obstante, ambos quitaron peso al hecho de que Corea del Norte lleve más de dos meses sin realizar un solo ensayo de armas tras un prolífico 2017 en el que ejecutó 19 lanzamientos de misiles y una detonación nuclear subterránea. “Ojalá dejaran de hacerlos para siempre. Pero no hemos recibido ninguna comunicación por su parte, por lo que no sé si interpretarlo de manera positiva o no”, señaló Yun, que recientemente había dicho que un periodo de dos meses sin ensayos constituiría una buena señal para que Washington tratara de acercarse a Pyongyang.

En el último año, la insistencia de Corea del Norte en seguir impulsando sus programas de armas de destrucción masiva y la retórica beligerante con la que ha respondido Trump han elevado la tensión regional a niveles no vistos desde el fin de la Guerra de Corea (1950-1953).