AÑO BISAGRA

18-12-18

Del debate por el aborto legal al “No nos callamos más”

Con estos y otros puntos de inflexión, el 2018 se convirtió en un año bisagra. Aquí, repasamos las postales de 365 días difíciles de olvidar

El aborto legal, seguro y gratuito. Del otro lado, los autoproclamados pro-vida. Más tarde, los cuadernos de Centeno y una investigación que desnudaría una verdadera matriz de corrupción que llega a lo más alto del poder político y económico.

 

Y casi como telón de fondo de un año por demás complejo, la economía y sus vaivenes. Sin dudas, la “tormenta” que ocasionó una severa crisis impulsada por la devaluación del peso frente al dólar se hizo sentir. No sólo en la inflación, que alcanzó ya en noviembre un acumulado de 43,9 % y que vio su pico mensual en septiembre con 6,5%, sino también en el freno de la actividad y en la suba de bienes y servicios. Con este cuadro de situación, la economía se ubicó cómodamente en el top 4 del ranking de las 5 preocupaciones más frecuentes de los argentinos.

 

Pero quizás uno de los hitos más salientes llegó en el último mes. Algo así como un cataclismo, una represa que se levanta y despliega toda su fuerza. Así, la denuncia de la actriz Thelma Fardin contra el actor Juan Darthés parece haber derrumbado un muro de silencio e impulsado a muchas otras mujeres y hombres también a denunciar abusos sufridos en su infancia o en su vida adulta. Aunque todavía es pronto para dimensionar su alcance, este nuevo movimiento (llamado por muchos el Me Too Argentino) parece marcar el inicio de un nuevo tiempo.

 

Con estos y otros puntos de inflexión, 2018 se convirtió en un año bisagra. Aquí, repasamos las postales de 365 días difíciles de olvidar:

 

  1. El debate por el aborto legal, seguro y gratuito en la Argentina

Atento al resonante pañuelazo frente al Congreso, al comienzo de este año, el gobierno (puntualmente, el presidente) dio luz “verde” al debate por la legalización del aborto en la Argentina. El proyecto propuesto fue el de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, una iniciativa que involucró a representantes de sectores muy diversos.

 

Médicos, activistas de derechos humanos, estudiantes, constitucionalistas y artistas se dieron citas en largas jornadas de exposiciones para plantar sus posturas y argumentos. También surgió con fuerza el colectivo de los autoproclamados “provida” que se manifestaron en contra de la iniciativa, reivindicando como lema la frase: “Salvemos las dos vidas”.

 

El proyecto de la campaña nacional tuvo un primer espaldarazo luego de recibir media sanción en la Cámara de Diputados. Finalmente, el miércoles 8 de agosto, en el Senado, la iniciativa fue rechazada. Pero la sensación profunda (más allá de las posiciones) es que después de lo que fue un debate social casi sin precedentes, ya nada podrá ser igual. La cortina de silencio que recubría a uno de los temas más controvertidos de la agenda social se levantó de una vez y para siempre.

 

  1. Los cuadernos de Centeno

 

Desde su publicación, las derivaciones parecen ser impredecibles. La investigación de Diego Cabot para La Nación -en la que participaron Candela Ini y Santiago Nasra- dio a conocer el contenido de una bitácora escrita por Oscar Centeno. Este hombre, que era el chofer de Roberto Baratta -número dos de Julio de Vido en el superministerio de Planificación-, destapó un escándalo de corrupción sin precedentes.

 

En esencia, lo que se detalla en las páginas prolijamente escritas por Centeno es el pago de montos de dinero en efectivo a funcionarios del gobierno anterior, maniobras que delatarían los pagos de coimas por parte de empresarios, en su mayoría, beneficiarios de contratos de obra pública.

 

Lo que parecía ser un secreto a voces, cuando se hablaba, por ejemplo, de la cartelización de la obra pública, tomó otra carnadura con esta investigación. Así, pasaron por Tribunales algunos funcionarios y empresarios de primera línea, hoy devenidos en acusados o arrepentidos (“imputados colaboradores”, para la Justicia). El alcance final del Lava-Jato argentino todavía es una incógnita.

 

  1. El dólar y los vaivenes de la economía

 

Factores externos e internos se fusionaron para generar una verdadera tormenta económica que llevó a que el dólar saltara casi un 100% en su cotización frente al peso y que la moneda argentina sea una de las más devaluadas del mundo en 2018. La sequía del campo, sin dudas, aportó lo suyo para que se planteara, este año, un escenario económico turbulento.

 

Los cimbronazos de la economía se tradujeron no sólo en un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para un crédito stand by, sino también en cambios de nombres. En el Banco Central, Federico Sturzenegger le cedió el lugar a Luis Caputo, exministro de Finanzas. Sin embargo, el paso de Caputo por el Central fue breve y, durante el viaje a Nueva York del presidente Macri para la Asamblea de las Naciones Unidas, el funcionario anunció su salida. Fue reemplazado por Guido Sandleris, que se desempeñaba como viceministro de Hacienda.

 

Sin dudas, la economía parece dominar la agenda pública en 2018. Así lo demuestra una encuesta publicada por D’Alessio IROL que indica que la inflación, la incertidumbre respecto de la situación futura, los aumentos de servicios y la creciente carga impositiva son las cuatro primeras preocupaciones, seguidas por la inseguridad y la delincuencia en el puesto cinco.

 

  1. La Superfinal que no fue

 

El domingo 24 de noviembre todo parecía estar dado para la final de finales. “El partido más grande de la historia del fútbol de clubes”, para los fanáticos. Pero lo cierto es que lo que podría haber sido una celebración sin precedentes para el deporte local terminó convirtiéndose en un escándalo de alcance internacional.

 

Un grupo de hinchas de River agredieron al micro de Boca en las inmediaciones del estadio Monumental, donde se disputaría el partido. Los proyectiles hirieron a varios jugadores y los violentos incidentes impidieron que se jugara tanto ese día, como al día siguiente, cuando se determinó que tampoco estaban dadas las condiciones.

 

La final se disputó el domingo 9 en Madrid (increíblemente, cuando se trataba del campeón de América) y River se quedó con la Copa Conmebol Libertadores.

 

Lo cierto es que la final del escándalo puso de manifesto los cambios profundos que deben darse para erradicar la violencia en el fútbol y aceleró el tratamiento de la llamada “ley antibarras” en el Congreso, una iniciativa del oficialismo que será discutida, luego de la postergación del debate, este mismo martes.

 

La propuesta buscar agravar las penas para hechos vinculados con la violencia y las actividades ilícitas en espectáculos deportivos. Las condenas llegarían también a dirigentes e incluso a sus clubes, si se prueba que están vinculados o que apañan a los grupos violentos o delictivos.

 

  1. El G20: el mundo en la Argentina y la Argentina en el mundo

 

La Argentina fue por primera vez anfitriona del G20, el foro de cooperación internacional más importante en materia económica, financiera y política. El encuentro convocó a los máximos líderes del mundo no sólo para la cumbre sino para una serie de encuentros internacionales, como el G-2, entre Donald Trump y Xi Jinping, los primeros mandatarios de Estados Unidos y China, respectivamente.

 

Pero la guerra económica entre estos países, conflicto que condiciona el tablero mundial, no fue lo único que desveló a los participantes por esos días. También resurgieron los debates en torno al cambio climático, la migración e incluso a la agenda de género, que tuvo su lugar en el documento final del G20.

 

La Argentina se convirtió así en el primer país de la región en organizar la cumbre y, pese a que días antes la final del escándalo generaba interrogantes en torno al éxito de los operativos de seguridad, la organización estuvo a la altura de las circunstancias y así lo destacaron los máximos líderes del mundo, entre ellas, la mismísima Christine Lagarde.

 

Una de las postales de estas dos jornadas intensas, que fueron seguidas minuto a minuto por más de 2500 periodistas acreditados en el IMC (Interational Media Center), fue sin dudas la de la gala del Teatro Colón. Allí, al grito de “¡Argentina, Argentina!” el presidente Macri se mostró visiblemente emocionado. Sin dudas, 2018, fue un año de emociones fuertes para el país que gobierna.

 

  1. “No nos callamos más”: Thelma Fardin, ícono de un cambio de época

 

El martes 11 de diciembre, el colectivo Actrices Argentinas convocó a una conferencia de prensa que marcó el principio de algo que, a todas luces, se presenta como imparable. Allí, en uno de los escenarios del Multiteatro, se leyó un comunicado en el que se informaba que el grupo acompañaba la denuncia penal de la actriz Thelma Fardin contra el actor Juan Darthés por una violación. Conforme a la acusación, el hecho ocurrió durante una gira de la ficción Patito Feo en Nicaragua, cuando la actriz tenía 16 años.

 

El efecto multiplicador de la denuncia se vio plasmado incluso en las líneas de ayuda para violencia de género y violencia familiar (144 y 137 respectivamente). El Instituto Nacional de las Mujeres destacó este lunes el aumento de llamadas recibidas a partir de las palabras de la actriz.

 

“El registro estadístico refiere a las llamadas recibidas entre el 1 y el domingo 16 de diciembre del corriente. Si se compara las llamadas recibidas por día de la semana, se observa que el mayor aumento se registró el día miércoles 12 (123%), fecha posterior a la conferencia de prensa del Colectivo de Actrices Argentinas”, informa el sitio oficial.

 

También hubo otras figuras públicas, como Eva de Dominici y María del Cerro, que se animaron a romper el silencio y contaron de manera pública situaciones de acoso y abuso sexual, respectivamente.

 

Lo cierto es que a poco menos de una semana, el nombre de Thelma Fardin resuena en los medios del mundo y su historia parece ser la expresión de una realidad que parece modificarse tanto en la Argentina, y en otros rincones del mundo.

 

Así lo expresó días atrás ella misma en una entrevista otorgada al diario Clarín: “La palabra en sí misma tiene un efecto sanador. Y lo que generamos es un gran nivel de escucha, hay gente que está sanando porque puede escuchar. Que no me crean a mí no me preocupa. Mi gente, los que yo necesitaba que me creyeran y me apoyaran, ya lo hicieron. Lo que me preocupa cuando no me creen a mí es que si no me creen a mí es probable que no le crean a nadie que tengan al lado y que le pasó algo. No creo en el escrache por el escrache, caer en eso es muy peligroso, no creo en la violencia sino en el poder de la palabra”.